Comprar tus primeras zapatillas de running puede ser abrumador: pronador, supinador, drop, amortiguación, mediasuela… En esta guía simplificamos lo importante para que elijas las zapatillas adecuadas a tu pisada y a tus objetivos.
Conoce tu pisada antes de comprar
La forma en que apoyas el pie marca el tipo de soporte que necesitas. Hay tres tipos básicos: neutra, pronadora y supinadora. Lo ideal es hacerse un estudio de pisada en una tienda especializada o con un fisioterapeuta del deporte.
Drop, peso y amortiguación: claves
- Drop: diferencia de altura entre talón y antepié. Para principiantes, drop 8-10 mm reduce la carga del tendón de Aquiles.
- Amortiguación: los corredores principiantes y de más de 80 kg agradecen una amortiguación máxima.
- Peso: para entrenamiento diario un peso de 250-300 g está bien. Para competir hay zapatillas de 180-220 g.
- Horma: si tu pie es ancho, busca modelos con horma "wide".
Errores típicos al comprar zapatillas
El error más común es elegir por estética. Otro error: usar las mismas zapatillas para entrenar y para competir, y rotarlas con asfalto y trail. Idealmente, tu zapatilla diaria debe ser cómoda desde el primer minuto, sin necesidad de "domarla".
¿Cuándo cambiar las zapatillas?
Las zapatillas de running tienen una vida útil de 600-800 km dependiendo del modelo. Si notas que la amortiguación se ha hundido o aparecen molestias en rodillas o caderas, es señal de que toca renovar.
Si quieres optimizar tu material y tu técnica, en Sport&Fun te asesoramos como parte del entrenamiento. Pregúntanos sin compromiso.